Árnica

Árnica

El Árnica es un remedio de fitoterapia para tratar el dolor y la inflamación. Por su efecto Analgésico, puede usarse para tratar cualquier dolor, siendo un antiinflamatorio natural. El Árnica actúa aliviando las tensiones musculares y controlando los derrames tras un golpe.

La forma habitual de uso del Árnica es aplicada externamente en formato de aceite, pomada o crema, siendo ideal para curar moretones (tiene propiedad rubefaciente, es decir, de estimular la circulación sanguínea en la zona en que se aplica, por lo que reduce la formación de hematomas), para el cuidado de los goles, esguinces, dolor de músculos, hinchazones y en general, todas las dolencias que tengan que ver con problemas de huesos, tendones o músculos (como, por ejemplo, la artritis reumatoide).

Externamente, se utiliza, por tanto, para casos de golpes o contusiones: previene aparición de hematomas, chichones y, además, disminuye el dolor.

Para casos de congelaciones, si existe ampollas no abiertas, produce efectos antiinflamatorios y antibacterianos, y reduce la sensación de dolor.

También se utiliza en caso de desgarros o distensiones y dolores musculares; moretones en los ojos; esguinces y luxaciones; artritis reumatoide; estrías del embarazo; úlceras no abiertas, eccemas de le piel y acné.

El Árnica podemos utilizarlo, por vía externa, directamente sobre la piel o como base para una serie de aceites esenciales (como la gaulteria).  

Se utiliza también en caso de dolor de juanetes, puesto que tiene efecto antiinflamatorio. Para ello, se realiza un masaje en la zona del juanete con un de Árnica, que se elabora hirviendo al baño maría, durante 2 horas, unos 100 gramos de Árnica y 750 cc de Aceite de Girasol. Transcurridas las 2 horas, se cuela en un recipiente, preferentemente de vidrio oscuro. Por último, se aplica en los juanetes cuando refieras dolor y, preventivamente, una vez al día en el juanete.

Este mismo proceso, lo podemos realizar utilizando otra planta antiinflamatoria contra el dolor, como la Ulmaria, el Harpagofito, la Gaulteria, el Limón, la Ortiga verde o el Ajo. De esta forma natural, reducirás el dolor y la inflamación.

Advertencia:

El consumo interno del árnica es peligroso y tóxico. No se recomienda el consumo de su infusión en forma de té. El Árnica no se emplea en vía interna, salvo preparados de homeopatía.

En pieles muy sensibles, el Árnica puede producir lesiones cutáneas como dermatitis o ampollas. En tales casos, dejar de aplicar inmediatamente.

No se aconseja usar árnica durante el embarazo y la lactancia.

Recuerde que los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutivos de una dieta equilibrada y un modo de vida sano. No superar la dosis diaria recomendada. Mantener fuera del alcance de los niños. Conservar en lugar seco fresco y seco, y recuerde que es conveniente consultar a su médico antes de tomar cualquier suplemento natural.

La información contenida en este artículo tiene un carácter informativo y/o divulgativo. Consulte siempre con su especialista.

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