Hongos Medicinales

Hongos Medicinales

Micología

Los Hongos son unos organismos que no están clasificados ni como variedad de planta ni como variedad de animales, si bien comparten con ambos algunas de sus características. En efecto, se parecen a las plantas al ser organismos sedentarios fijos a un sustrato y, mientras están vivos, no paran de crecer. También se parecen a los animales puesto que no hacen fotosíntesis (son heterótrofos como los animales) y las paredes celulares fúngidas no son ricas en celulosa sino en quitina (sustancia que hace duro el esqueleto externo de los insectos).

La ciencia que estudia los Hongos se denomina Micología, y los define como organismos eucariotas (sus células tienen un núcleo diferenciado, protegido por una membrana y con citoplasma organizado, como los animales)  y heterótrofos (organismos que se alimentan de las sustancias orgánicas sintetizadas por otros organismos), sin clorofila, unicelulares o pluricelulares y con un cuerpo vegetativo llamado Talo.

El Talo puede estar compuesto de una o varias células que formarían las Hifas y cuyo conjunto constituye el Micelio del Hongo. Las Hifas que forman el Micelio constituyen una maraña de finos hilos que pueden esparcirse sobre metros o km cuadrados de terreno.

La parte del Hongo que sobresale del suelo se denomina Seta, si bien, no todo Hongo tiene Seta (por ejemplo los hongos con que se fabrican los quesos no tienen seta).

Se estima que existe más de 1 millón de especies de Hongos. Actualmente se reconocen unas 1.000 especies de Hongos con propiedades Medicinales, si bien las más utilizadas son solo medio centenar.

Por tanto, existen Hongos Medicinales utilizados como coadyuvantes para tratar enfermedades del sistema inmunitario y digestivo-hepatobiliar, y diversos desequilibrios orgánicos, infecciones o deterioros degenerativos del sistema nervioso o cardiovascular.

Muchas patologías actuales, enfermedades neuro-degenerativas, desequilibrios hormonales e intolerancias alimentarias, empiezan a ser tratadas con Hongos. En efecto, los Hongos contienen, por ejemplo, Betaglucanos, compuestos químicos con propiedades para la activación del sistema inmunitario. Además, contienen Glicoproteínas, Esteroles, Triterpenos, Vitamianas y Minerales, que aportan grandes beneficios al ser humano.

Todos los Hongos Medicinales comparten unas mismas y comunes propiedades:

  • Modulan, regulan, estimulan y fortalecen el sistema inmunitario.
  • Acción Antitumoral, combatiendo células cancerosas, inhibiendo su desarrollo y generando efecto antiinflamatorio.
  • Acción Antioxidante.
  • Acción Hepatoprotectora, pudiendo ayudar a reemplazar tejido afibrosado o cirrótico por tejido hepático sano.
  • Acción adaptógena, útil en caso de estrés. Equilibra el sistema nervioso, hormonal-adrenal e inmunitario.
  • Acción Antidiabéitca, con efecto hipoglucemiante, potenciando la secreción de insulina de las células beta pancreáticas (Diabetes I) o vencer la resistencia celular a la insulina (Diabetes II).
  • Acción bactericida, fungicida y antiviral.
  • Acción anticoagulante al inhibir la agregación plaquetaria, aumentando la fluidez sanguínea e impidiendo formaciones de trombos.
  • Regulación de la tensión arterial.
  • Inhibe la síntesis del colesterol.
  • Protector Renal.
  • Aumento de la Fertilidad.

Todas estas propiedades son comunes a todo Hongo Medicinal, ahora indicaremos, según el Hongo Medicinal específico, las propiedades más específicas de cada uno de ellos:

Reishi: Ganoderma Lucidum u “hongo de la inmortalidad” en Japón. Es el Hongo Medicinal con más efectos sobre el cuerpo humano, dando muy buen resultado como acompañamiento en tratamientos de quimioterapia al  modular el sistema inmunitario, así como coadyuvante en trastornos autoinmunes como la artritis reumatoide. También tiene propiedades antiinflamatorias, antialérgica, antioxidante, antitumoral, antiviral y adaptógena.

Shiitake: Lentinula Edodes, hongo del árbol Shii, polifacético con propiedades hepatoprotectoras, reducción de infecciones bacterianas, fúngicas, prevención de tumores.

Maitake: Grifola Frondosa,, “hongo bailarín” en Japón o “gallina del bosque” en EEUU. Con efecto antifúngico, antibacterial y antiviral, útil especialmente por infecciones del sistema urinario, con propiedades diuréticas.

Agáricus-B: Agáricus blazei M. “hongo del Sol” en Brasil. Empezó su estudio al comprobar el bajo nivel de enfermedades geriátricas que afectaba a sus longevos habitantes. Tiene efectos hepatoprotectores, antiinflamatorios y antibacterianos. Adaptógeno y estimulante del sistema inmunitario.

Yamabushitake: Hericium erinaceus. “hongo de los mojes de las montañas” en japonés o “melena de león”, “barba de mono”… Este Hongo está siendo utilizado para tratar problemas digestivos, alergias o intolerancias alimentarias.

Kikurage: Auricula auricularia-judae u “oreja de madera”, con propiedades antiinflamatorias y suavizantes de las membranas mucosas irritadas, ayudando al sistema digestivo, respiratorio.

Chorei: Polyporus umbellatus, similar en forma al maitake, de ahí su nombre japonés de Chorei maitake. Tiene efectos en el Sistema urinario y hepatobiliar, se emplea en infecciones del sistema urinario. Al ser diurético es útil para piedras renales y fomenta el drenaje linfático. Purifica tanto riñón como hígado.

Cordyceps: Cordycep sinensis, originario de la zona montañosa del Himalaya. Se trata con él el asma, bronquitis crónicas, arritmias cardíacas, arteriosclerosis, diabetes, obstrucción hepática, heptatitis B o cirrosis, deficiencias renales

Coprinus: Coprinus comatus o “peluca de abogado”, “hongo de la tinta” u “coprino con melena”. Útil para tratar excesos de colesterol, triglicéridos, hiperlipidemia, hipertensión (síndrome metabólico: grasa absominal y obesidad), siendo útil para adelgazar. También tiene beneficios en caso de diabetes, fibrosis quística, mucosidad densa en pulmones, páncreas e intestinos.

 

Recuerde que los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutivos de una dieta equilibrada y un modo de vida sano. No superar la dosis diaria recomendada. Mantener fuera del alcance de los niños. Conservar en lugar seco fresco y seco, y recuerde que es conveniente consultar a su médico antes de tomar cualquier suplemento natural.

La información contenida en este artículo tiene un carácter informativo y/o divulgativo. Consulte siempre con su especialista.

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