Digestión de los Hidratos de Cabono

Digestión de los Hidratos de Carbonos

Los Hidratos de Carbono, Carbohidratos o Glúcidos, son compuestos orgánicos termarios formados por moléculas (1 sola molécula: monosacáridos; 2 moléculas: disacáridos; de 3 a 10 moléculas: oligosacáridos; o más de 10 moléculas: polisacáridos) que contienen Carbono, Hidrógeno y Oxígeno.

En términos generales, los Hidratos de Carbono, son macronutrientes (nutrientes que hemos de aportar al organismo en mayor cantidad, junto con los lípidos y proteínas) y, al ser degradados por la digestión mecánica y química y pasar a la sangre, nos van a proporcionar Energía.

La principal función de los Hidratos de Carbono es aportar energía en forma de glucosa a todas las células del organismo, siendo la principal fuente de energía del cerebro.

Para obtener la energía que contiene el alimento, nuestro organismo comienza a realizar un proceso de degradación de sus nutrientes, proceso que varía en función del tamaño de la partícula y del tipo de alimento (se digiere más rápido los Hidratos de Carbono que las Proteínas o los lípidos).

En el caso de los Hidratos de Carbono, al ingerir alimentos que los contienen (pan, arroz, pasta, patata…), la digestión se encarga de ir degradando o rompiendo las moléculas que lo componen para obtener energía (proceso de catabolismo). La degradación de las moléculas de este nutriente se realiza en distintas zonas del organismo hasta degradarlos a nivel de monosacaráridos.

El proceso digestivo va rompiendo las moléculas de los H.C. de complejas a simples, y todo comienza en la boca. La masticación o trituración del alimento, unido a la acción de una enzima que se excreta con la saliva (Amilasa Salivar), hace que ya en la boca se realice entre un 3 y un 5% del proceso de degradación.

En el estómago, la enzima Amilasa sigue actuando y degradando las moléculas de H.C., hasta que se desactiva al entrar en acción los Ácidos del estómago (Ác. Clorhídrico). A este nivel, llevamos entre un 30 o 40% de degradación.

La total digestión y degradación de las moléculas de los H.C. se realiza en el Intestino  Delgado (duodeno), por acción de una enzima del páncreas (Amilasa Pancreática) que neutraliza la acidez estomacal y sigue degradando las moléculas. En este punto, ya solo quedan moléculas de disacáridos (lactosa, sacarosa y maltosa) que, por acción de otras enzimas (lactasa, sacarasa y maltasa) que se encuentran en el borde ciliado de las células del duodeno o enterocitos, degradan estas moléculas a monosacáridos (glucosa, fructosa y galactosa) que, a nivel del duodeno, atraviesan la membrana basal del enterocito, pasan por el sistema porta al hígado y de ahí a plasma para ser distribuidos a todo el organismo.