Archivo por meses: abril 2018

Ácido Úrico

Ácido Úrico

Todos hemos oído hablar alguna vez sobre el Ácido Úrico, pero podemos tener dudas sobre qué es exactamente, cómo se produce en el organismo y sobre qué hacer en tal caso.

El exceso de Ácido Úrico es una fisiopatología del metabolismo protéico (Purinas). El ácido úrico es un químico que se crea cuando el cuerpo descompone las sustancias llamadas purinas, que se sintetizan en el hígado o son aportadas con los alimentos de la dieta, y se utilizan como precursores en la síntesis de nucleótidos (ADN, ARN).

En el organismo, las Purinas, por acción de la enzima Xantina Oxidasa, son catabolizadas a hipoxantina y xantina, y transformadas en ácido úrico.

Si el ácido úrico se encuentra en sangre en niveles inferiores a unos 8 ml/dl, se disuelve en la sangre, va a los riñones y el organismo lo elimina por la orina como producto de excreción. Los valores normales de ácido úrico en sangre, para que pueda ser eliminado adecuadamente por la orina, están entre 3.5-6 mg/dl en mujeres y de 3,5-7 ml/dl en hombres.

Por contra, si la concentración de ácido úrico en sangre está por encima de los niveles indicados, bien porque nuestro cuerpo produce demasiado ácido úrico o no lo elimina en cantidades suficientes, puede tener consecuencias negativas, apareciendo la patología denominada ácido úrico elevado o Hiperuricemia, patología que puede no presentar síntomas, pasando desapercibida, hasta se producen depósitos de cristales  (uratos) de ácido úrico en las articulaciones, produciendo inflamación, artritis, artrosis o deformación como “gota” (el Ácido Úrico se hace parcialmente insoluble).

La Hiperuricemia es la principal causa de atritis deformante en manos y pies, pudiendo dañar el riñón produciendo nefrolitiasis ( enfermedad causada por la presencia de cálculos o piedras en el interior de los riñones o de las vías urinarias).

El tratamiento dietético recomendado sería:

-Realizar dieta baja en purinas (no tomar paté, marisco, carnes rojas, embutidos, pescado azul, vegetales como espárragos, espinacas o brócoli y quitar las pepitas del tomate).

-No tomar alcohol.

-No tomar café.

-Tomar abundante agua (entre 2,5 y 3 litros, pudiendo añadir una cucharadita de bicarbonato o unas gotas de limón, parece ser que la ingesta de productos alcalinos favorece su eliminación).

-Bajar el aporte de fructosa (reducir durante la crisis de gota el aporte de fruta a 1 o 2 piezas al día).

-Bajar el aporte de azúcar refinada, bebidas azucaradas o bollería industrial.

-Tomar legumbres 1 vez en semana.

Tener en cuenta que durante el ataque de gota se ha de procurar comer regularmente a lo largo del día, evitando periodos de ayuno o pérdidas de peso porque se formarían compuestos cetónicos, disminuyendo la excreción del ácido úrico.

Además, es muy importante regular los niveles de ácido úrico antes de comenzar una dieta adelgazante.

La información contenida en este artículo tiene un carácter informativo. Consulte siempre con su especialista.

Síguenos en Facebook.

 

 

 

Minerales

Minerales

Los consumimos diariamente y ni nos damos cuenta de ello. Si fuéramos conscientes de lo importancia que tienen los Minerales para nuestro organismo, no dejaríamos de aportar en la dieta fruta y verdura, cereales integrales, legumbres, leche, frutos secos, huevos, carne…

Aporte de Minerales: Cereales

Aporte de Minerales: Cereales

Se trata, junto con las vitaminas, de micronutrientes porque se aportan en menor cantidad. Los nutrientes se pueden clasificar según la función más destacable que desempeñan en nuestro cuerpo. Los Minerales (al igual que las vitaminas) tienen función Reguladora, es decir, permiten que tengan lugar en nuestro cuerpo todas las reacciones necesarias para su buen funcionamiento.

Los minerales son nutrientes esenciales,  es decir, han de aportarse al organismo por medio de la dieta porque el organismo no los sintetiza. También se denominan esenciales porque, como ya hemos visto, son indispensables para el funcionamiento del organismo. Por todo ello, debemos aportar minerales diariamente porque realizan funciones básicas como actuar como factor enzimático, ayudando en numerosos procesos metabólicos, son componente de macromoléculas sin acción enzimática; intervienen Intervienen en el transporte de oxígeno; forman parte la estructura de hueso, dientes y cartílago…. En función de esta necesidad se clasifican en macroelementos y microelementos.

  • Macroelementos: son necesarios en cantidades diarias superiores a 100 mg/ día. Son el calcio, magnesio, potasio, sodio, cloro, fósforo y azufre.
  • Microelementos u oligoelementos: se necesitan cantidades diarias poco significativas pero son muy importantes: hierro, cobre, zinc, manganeso, yodo, cobalto, molibdeno, flúor, vanadio, selenio y cromo.

Para que nos hagamos una idea, por ejemplo, una persona de unos 60 kg de peso, tiene 4 kg en minerales, de los cuales, 3 kg están en los huesos.

Para poder estar tranquilos de no tener déficit en Minerales y poder realizar un aporte adecuado de los mismos en el organismo por medio de la dieta, recomendamos:

  • Consumir regularmente las raciones recomendadas de frutas, verduras, lácteos, farináceos, proteínas, grasas y frutos secos.
  • Evitar los alimentos refinados.
  • Realizar Actividad física moderada.
  • Prevenir estados carenciales como periodos de alimentación inadecuada, regímenes alimentarios muy restrictivos, estados de convalecencia y/o agotamiento.

Esperamos os haya sido útil esta aproximación a los Minerales. Seguiremos hablando de ellos en siguientes ocasiones.

La información contenida en este artículo tiene un carácter informativo. Consulte siempre con su especialista.

Síguenos en Facebook.